lunes, 23 de enero de 2017

Pensamiento insomne



Huye de mí el sueño en la noche gélida

aun exhaustos el corazón y el cuerpo de la espiral de Arte y Belleza que son estos días nuestros.
Adormece el vino desvaríos de filósofos, sueños de poetas, endulza melodías que tus dedos de pianista arrancan de mí como partitura secreta.

La noche todo lo abarca y en mi no sueño me rodeo de mí misma, me pierdo en pensamientos que emergen de los abismos del inconsciente, el vacío se llena de todo lo que no se ve, de miles de libros que nos adivinan en los mitos que recrean.
El viento desde fuera me llama y no hay silencio monótono allí donde brama, pero esta madrugada me atrapa el aire que emana de tu respiración serena.
Despierta ya para siempre la bestia que todo ángel lleva, quiero más, quiero más vida de la que me das, vida que desgarra silencios y besos que antes fueron palabras prendidos en la memoria del tiempo.

En la noche insomne tú duermes entre las alas oscuras de tu sombra, que me sueña. 
Tu cuerpo entero me busca. Mi nombre brota de tu boca y en el fluir de tu sangre me sabes cerca. 
En la noche insomne te respiro y espiro vendavales dentro de ti, aire vivo que remueve tu tierra quieta... y despiertas...
Despiertas escribiendo poemas en mi cuerpo con tus manos que me ven sin verme, que arrebatan mi aliento y me lo devuelven, en cada latir de nuestros ojos al alba que miran al horizonte nuevo.



Zoraida*
Fotografia de Jaime Ferrer González.